Es domingo, día de concierto. Decido salir a airearme la resaca. Llueve. Bajo mi paraguas callejeo hasta que encuentro una terraza. Me gusta, acogedora y tranquila.
Veo llover. El parque de enfrente, vacío, me devuelve una imagen gris. Me enciendo un cigarrillo mientras remuevo mi café, hoy me apetece templado.
No sé qué es lo que suena en el hilo musical. En mi cabeza repaso las canciones. Sonrío. Tres barbas, unas cervezas y buenas amigas.